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Resistencia a los acaricidas: ¿un destino inevitable o un riesgo controlable?

Por la Dra. Ulrike Marsky, Directora Técnica de Véto-pharma

La lucha contra el ácaro varroa es una batalla sin cuartel que los apicultores de todo el mundo libran desde hace décadas.1 Existe una gama de ingredientes activos para reducir la infestación por varroa, pero cada uno de ellos tiene unas condiciones de uso específicas: rangos de temperatura limitantes para su uso, presencia de cría en la colonia, duración del tratamiento y número de aplicaciones necesarias.

 

La gestión del ácaro varroa puede ser compleja de anticipar debido a la gran variación de unos años a otros en términos de clima, aparición de la floración, desarrollo de la cría y niveles de infestación.

 

Un “efecto secundario” no desdeñable de esta situación es que algunos apicultores optan por una o dos opciones de tratamiento, que consideran especialmente sencillas y eficaces.

 

Desgraciadamente, el mantra de la “sencillez” aplicado a la lucha contra la varroosis ha demostrado sus límites una y otra vez en las últimas décadas, en todo el mundo. Tras aplicaciones demasiado frecuentes del mismo acaricida en las mismas colonias, las poblaciones de varroa acaban desarrollando resistencia a la sustancia activa.2

Desarrollo de la resistencia de varroa a los acaricidas

La aparición de resistencias en los ácaros varroa está bien documentada en el caso del tau-fluvalinato y la flumetrina (ambos miembros de la familia de los piretroides), así como del cumafós (un organofosforado). En general, la resistencia a algunos de los acaricidas sintéticos más utilizados se ha desarrollado a lo largo de un periodo que oscila entre los dos y los quince años de uso continuado.3-4

El amitraz, un miembro de la familia de la formamidina, es una excepción a esta regla. En los países en los que se utiliza el amitraz para controlar los ácaros de la varroa, se han observado casos aislados de resistencia tras largos periodos de uso activo. En Polonia, por ejemplo, el amitraz se utiliza desde principios de los años ochenta, es decir, desde hace más de 40 años, y sigue siendo muy eficaz en el campo.5

En Francia, se ha señalado la resistencia de la varroa al amitraz tras un período de utilización relativamente largo (más de 25 años). Esta resistencia se manifiesta en forma de “focos de resistencia”, en lugar de una propagación generalizada y marcada, a diferencia de lo que se ha observado en el caso de los piretroides y el cumafós.

Resistencia al amitraz: tratamientos ilegales y uso excesivo de acaricidas

Dos prácticas figuran entre los principales factores de riesgo para el desarrollo de resistencias en los ácaros varroa:6

  • El uso repetido de altas dosis de amitraz, a menudo en forma de tratamientos ilegales comercializados inicialmente para el ganado,
  • El uso incorrecto de los tratamientos a base de amitraz autorizados para luchar contra el ácaro varroa: dosificación insuficiente o excesiva, superación del periodo de tratamiento recomendado dejando las tiras más de 20 semanas, o incluso todo el invierno, etc.

Hay muchas razones por las que la gente puede tener la tentación de utilizar tratamientos no autorizados o abusar de la misma sustancia para combatir los ácaros arroa en sus colmenas:

  • Falta de diversidad en la gama de diferentes activos autorizados en determinados países,
  • Búsqueda de ahorro en el coste de los tratamientos contra la varroosis,
  • El deseo de simplificar las cosas utilizando un solo tratamiento,
  • Seguimiento de las recomendaciones de otros apicultores o personas influyentes en las redes sociales.

Retos asociados a las limitadas opciones de tratamiento

Aunque la gama de tratamientos autorizados disponibles en muchas partes del mundo se ha ampliado considerablemente en las últimas décadas, algunos países siguen adoleciendo de falta de diversidad en los tratamientos disponibles (con diferentes ingredientes activos) a los que los apicultores pueden acceder legalmente.

Esto es especialmente cierto en regiones del mundo con climas muy cálidos, sin interrupción natural de la cría en invierno, con temperaturas elevadas durante toda la temporada y un flujo de miel casi constante. En estas condiciones, la falta de tratamientos disponibles representa un riesgo importante para la salud de las colonias.6-7

Además, la disponibilidad de tratamientos a largo plazo contra la varroosis y de tratamientos « flash » de efecto rápido,es un elemento clave para promover una estrategia de tratamiento exitosa y sostenible.

Por definición, es probable que la falta de opciones de tratamiento disponibles conduzca al uso repetido de los mismos acaricidas una y otra vez, fomentando el desarrollo de resistencias en los ácaros varroa.

Gestión de riesgos: superar los retos de las estrategias de control de la varroosis

El cambio climático y otros trastornos medioambientales están complicando considerablemente la gestión de la varroosis a los apicultores.7

El reinicio temprano de las colonias y la reducción de las pausas invernales para la puesta de huevos significan que los apicultores ya no disponen del “tiempo de inactividad” necesario para hacer un uso óptimo del ácido oxálico. Como resultado, los ácaros Varroa se reproducen continuamente, lo que puede tener un gran impacto en la infestación durante la temporada.7-8

Otros factores, como una sequía extrema en primavera o verano, pueden debilitar la salud de las colonias y requerir de intervenciones adicionales, como la suplementación nutricional. En estas condiciones más exigentes, necesitamos aprender nuevas estrategias para reducir las poblaciones de varroa, utilizando métodos que quizá no se hayan considerado hasta ahora.

Una herramienta de gestión de la colmena que a menudo se pasa por alto es el recuento de ácaros varroa (o seguimiento/monitorización de la infestación). El seguimiento debe realizarse con regularidad, preferiblemente utilizando el mismo método, y debe documentarse rigurosamente. Con el tiempo, el seguimiento de los niveles de parasitación permite a los apicultores detectar infestaciones inusuales de varroa, o picos tempranos en la población de ácaros, así como  comparar estos datos de un año a otro.

El aumento de las temperaturas también influye en el uso de los tratamientos contra la varroasis: Varios principios activos autorizados para la lucha contra varroa se difunden en la colonia por evaporación, un proceso que depende de la temperatura. Es el caso, en particular, del timol y del ácido fórmico. Cuanto más alta sea la temperatura durante el periodo de tratamiento, más intensa será la evaporación, lo que acelera la liberación de la sustancia activa en la colmena. Si se superan las temperaturas máximas recomendadas para estas sustancias, los tratamientos pueden provocar graves efectos secundarios, como la pérdida de la reina o una elevada mortalidad de las obreras.9

Métodos biotecnológicos: estrategias eficaces para reducir la infestación por varroa

La renovación de la cera es otro punto que a menudo se pasa por alto, a pesar de que es crucial para la salud de la colonia en muchos aspectos. De hecho, todos los tratamientos dejan residuos en la miel y/o en la cera a distintos niveles una vez retirado el tratamiento. Por ello, está prohibido aplicar estos tratamientos durante el flujo de miel, cuando las alzas están colocadas, para evitar cualquier contaminación potencial de la miel destinada al consumo humano. Además, es indispensable renovar regularmente la cera de las colonias para evitar la acumulación de agentes patógenos, pesticidas agrícolas y acaricidas en los productos apícolas. Esto es cierto desde el punto de vista sanitario, pero también para evitar el desarrollo de resistencias: un estudio (Fulton et al. 2019) demostró que la acumulación de tau-fluvalinato en la cera podría transmitirse a las larvas y a las abejas adultas, y por lo tanto, en última instancia, exponer a los ácaros Varroa a dosis continuas de este ingrediente activo.10

Renovar la cera de las abejas cada tres años, o renovar un tercio de los cuadros cada año, es la práctica más comúnmente recomendada.11

Otros métodos biotecnológicos están más directamente relacionados con la reducción de la infestación de varroa en las colonias. Por ejemplo, la eliminación de la cría de zángano en primavera puede retrasar considerablemente el aumento de la población de varroa durante la campaña.12

Enjaulando a la reina en primavera o verano, la colonia puede pasar al modo “sin cría” de forma artificial, y los tratamientos con ácido oxálico pueden aplicarse durante la temporada. Bien planificado, el enjaulado no tiene ningún efecto negativo sobre el vigor o la vitalidad de la colonia. Al contrario, reduce la presión ejercida por los ácaros varroa durante la temporada.13

Dividir colonias, crear núcleos o enjambres artificiales reduce la población de varroa en las dos colonias “hijas”, en comparación con la carga inicial de varroa en la colmena madre. Esto puede ayudar a prevenir una infestación demasiado fuerte de ácaros varroa al final del verano.14

Todas estas intervenciones son métodos eficaces para reducir la infestación de varroa en la colmena a lo largo de la temporada, incluso sin recurrir a tratamientos medicinales.

Figura 1 – Retirada de cría de zángano © Gérald Therville
Figura 2- Jaula para reinas (jaula Salvani) © Apimat

Conclusión

Se recomienda encarecidamente la adopción de una estrategia de control integrada que combine la vigilancia de la infestación, acciones preventivas (división de colonias, trampeo en cría de zánganos, eliminación de la cría, enjaulado de reinas) y tratamientos para una gestión sostenible de varroa y la reducción de la infestación a lo largo de la temporada. Mantener niveles controlados de parasitación  también reduce el impacto de los virus transmitidos por varroa, como el DWV (virus de las alas deformadas).

Este enfoque de gestión integrada de plagas (GIP) no sólo mejora la gestión de la varroa, sino que también ayuda a prevenir el desarrollo de resistencias. En este sentido, también es esencial rotar las materias activas, ya sea dentro de la misma temporada y/o de un año para otro.

En definitiva, es necesario utilizar todas las “herramientas” disponibles en la “caja de herramientas” para controlar la varroa. No se concentre en un único ingrediente activo en una única época del año y espere que sea efectivo al 100%.

Aunque varios estudios han demostrado que es posible un retorno a la sensibilidad (periodo de reversión) en las poblaciones de varroas cuando la sustancia en cuestión no se utiliza durante varios años, es preferible evitar el desarrollo de resistencias desde el principio.

Algunas de las técnicas de gestión mencionadas en este artículo pueden parecer difíciles o lentas de aplicar. Pero si se compara el riesgo de perder colonias junto con el riesgo de perder un principio activo eficaz (debido al desarrollo de resistencias), el tiempo invertido en estas acciones adicionales merece la pena.

Desgraciadamente, hoy en día la apicultura significa “gestionar los ácaros varroa” además de gestionar sus abejas. A nosotros nos corresponde seguir trabajando duro para ofrecerle nuevos tratamientos e identificar nuevos principios activos. A usted le corresponde incorporar a su agenda un plan de control completo para gestionar mejor la varroa y mantener la infestación por debajo de los umbrales recomendados durante todo el año. Trabajando juntos en estos aspectos podemos garantizar la gestión de la varroasis a largo plazo.

Para saber más sobre la lucha integrada contra los ácaros varroa :

1 – Mondet, Fanny, et al. “Evaluation of suppressed mite reproduction (SMR) reveals potential for Varroa resistance in European honey bees (Apis mellifera L.).” Insects 11.9 (2020): 595.

2 – Rasool, Kawsar, Ishtiyaq Ahad, and Rozy Rasool. “Efficacy of various botanicals and chemicals on ectoparasitic mite, Varroa destructor feeding on European honey bee, Apis mellifera.” Journal of Entomology and Zoology Studies 5.5 (2017): 589-595.

3 – Milani, Norberto. “The resistance of Varroa jacobsoni Oud. to acaricides.” Apidologie 30.2-3 (1999): 229-234.

4 – Elzen, Patti J., et al. “Detection of resistance in US Varroa jacobsoni Oud.(Mesostigmata: Varroidae) to the acaricide fluvalinate.” Apidologie 30.1 (1999): 13-17.

5 – Semkiw, Piotr, Piotr Skubida, and Krystyna Pohorecka. “The amitraz strips efficacy in control of Varroa destructor after many years application of amitraz in apiaries.” Journal of Apicultural Science 57.1 (2013): 107-121.

6 – Hansen, George. “GUIDE TO VARROA MITE CONTROLS FOR COMMERCIAL BEEKEEPING OPERATIONS.” (2021).

7 – Smoliński, Szymon, Aleksandra Langowska, and Adam Glazaczow. “Raised seasonal temperatures reinforce autumn Varroa destructor infestation in honey bee colonies.” Scientific reports 11.1 (2021): 22256.

8 – Nürnberger, Fabian, Stephan Härtel, and Ingolf Steffan-Dewenter. “Seasonal timing in honey bee colonies: phenology shifts affect honey stores and varroa infestation levels.” Oecologia 189 (2019): 1121-1131.

9 – Hamid, Abdulkareem M. Membrane-barrier Delivery of Formic Acid Vapours to Control Varroa jacobsoni Infestation in Honey Bees Colonies. National Library of Canada= Bibliothèque nationale du Canada, Ottawa, 2000.

10 – Fulton et al. An Examination of Exposure Routes of Fluvalinate to Larval and Adult Honey Bees (Apis mellifera). 2019.  https://doi.org/10.1002/etc.4427

11 – Al-Kahtani, Saad N., and EL-Kazafy A. Taha. «Effect of comb age on cell measurements and worker body size.» Plos one 16.12 (2021): e0260865. 

12 – Calderone, N. W. “Evaluation of drone brood removal for management of Varroa destructor (Acari: Varroidae) in colonies of Apis mellifera (Hymenoptera: Apidae) in the northeastern United States.” Journal of Economic Entomology 98.3 (2005): 645-650.

13 – Büchler, Ralph, et al. “Summer brood interruption as integrated management strategy for effective Varroa control in Europe.” Journal of Apicultural Research 59.5 (2020): 764-773

14 – Evans, Kathleen Ciola. Evaluation of early summer splits on Varroa mite reduction and colony productivity. University of Delaware, 2015.