Desde las bambalinas de una prueba hasta el resultado final

Tabla de contenidos

En nuestra empresa, una de las principales prioridades es apoyar a los apicultores en la lucha contra varroa, un parásito que afecta gravemente a las colonias de abejas. Para desarrollar soluciones eficaces, es fundamental realizar pruebas en las colmenas, ya que estas nos permiten evaluar los productos bajo condiciones de uso reales. La calidad de los resultados depende en gran medida de la preparación de las colonias antes de iniciar los ensayos.

A continuación, se detallan algunos pasos técnicos imprescindibles que el equipo de nuestro colmenar experimental implementa para llevar a cabo estos ensayos con éxito.

1. Elegir las colonias: el primer paso estratégico

La selección de las colmenas candidatas

  • Los criterios sanitarios: colonias sanas, sin signos de enfermedades concomitantes.
  • Los criterios de fortaleza: homogeneización del número de abejas, del número de cuadros de cría y de reservas.
  • La importancia de una diversidad genética controlada.

El objetivo del trabajo del equipo de innovación es obtener resultados que reflejen cómo los apicultores utilizarán el producto en el futuro.

Para nuestro apiario experimental en Chaillac, hemos decidido unificar al máximo el tipo de colmena que utilizamos. De esta manera, trabajamos principalmente con colmenas de diez cuadros y particiones aislantes. Además, contamos con colmenas de otro tipo, muy populares en países de habla inglesa.

Las colonias elegidas están sanas (sin enfermedades aparte de las que podrían estar relacionadas con el ácaro varroa), cuentan con una reina activa (se observa cría operculada y abierta) y presentan un buen ritmo de desarrollo. Utilizamos reinas seleccionadas y de la misma edad para reducir al máximo la variabilidad en los datos obtenidos.

La estandarización de las colonias antes del ensayo

  • El recuento de los cuadros de cría y de reservas para cada colonia.
  • La implementación de un protocolo de equilibrio entre colonias.
  • Las técnicas para reducir los sesgos: etiquetado, agrupamiento, división…

Para reducir los sesgos en los estudios, el factor más importante que se debe respetar es la homogeneización de los grupos de estudio. Por eso, la mayoría de nuestros estudios se llevan a cabo en colonias que cuentan con un mínimo de cuatro cuadros de cría, y rara vez más de seis. La cantidad de reservas, como miel y polen, también resulta relevante, situándose normalmente entre tres y cuatro cuadros. Luego, estas colonias se distribuyen en los diferentes grupos.

Para un estudio de eficacia, vamos a prestar especial atención a la infestación de ácaros. Dos o tres semanas antes de comenzar el estudio, monitorizaremos la mortalidad natural de estos parásitos.

Para acercarse lo más posible a las condiciones reales de uso, los grupos obtenidos son homogéneos entre sí, incluyendo generalmente un 50 % de colonias medianas, un 25 % de colonias débiles y un 25 % de colonias fuertes.

La fuerza de las colonias se evalúa mediante el método ColEval, desarrollado por el instituto de la abeja (Francia). Esta técnica permite estimar las áreas ocupadas en los cuadros por abejas, cría abierta, cría cerrada, miel y polen.

2. Preparar el colmenar de experimentación: rigor y logística

La organización espacial y ambiental

  • La ubicación de las colmenas para reducir la deriva.
  • La uniformidad de la exposición, de los recursos y de las condiciones de vuelo.

Los colmenares se preparan de manera que se reduzca al máximo el desplazamiento de abejas entre las colmenas y, sobre todo, entre los diferentes grupos. Para lograrlo, las colmenas dentro de un mismo grupo se colocan a una distancia de 2 metros entre sí. Los distintos grupos que se supervisan, por su parte, están separados por al menos 10 metros.

La implementación del protocolo experimental

  • La asignación aleatoria de los lotes y la definición de los grupos de control.
  • La garantía de seguridad en los tratamientos (producto de prueba, dosis, calendario).
  • La validación del equipo: balanzas, sensores, hojas de seguimiento, material para el conteo de ácaros.

Una vez realizada la evaluación de las colonias, estas se distribuyen en los distintos grupos para asegurar la homogeneidad entre ellos. No obstante, seguimos observando cierta heterogeneidad entre las colonias, pero cada colmena está claramente identificada para asegurar su seguimiento durante todo el período de estudio.

Los tratamientos utilizados, elaborados por nuestro equipo galénico, cuentan con un número de lote y una trazabilidad completa (fórmula, pesaje, fecha de fabricación…). Estos números de lote se registran en los tratamientos, que de este modo quedan asociados a un grupo específico. El número de aplicaciones, la dosis de producto a aplicar (por ejemplo, la cantidad de tiras…), el tiempo de aplicación y los tratamientos de control están claramente definidos en el protocolo de estudio validado antes del inicio de la prueba.

Para cada estudio, se establecen tareas específicas que se programan en el tiempo. Durante nuestras visitas a los colmenares del estudio, utilizamos un registro para anotar todas las observaciones.

En el marco de nuestros estudios de eficacia, hemos decidido utilizar el escáner Apisfero para analizar las láminas y contar de manera automática y reproducible la caída de ácaros. Esta tecnología ha sido validada internamente antes de su uso. Es fundamental porque permite realizar estudios con un número mucho mayor de colonias. Además, esta solución se ofrece a nuestros socios al organizar investigaciones colaborativas.

3. Detrás del seguimiento: un trabajo minucioso y constante

El control de la varroa: el eje central del monitoreo sanitario

 

  • Los recuentos diarios o semanales de ácaros.

Realizamos conteos, como mínimo mensuales, utilizando nuestro escáner de varroa durante la temporada apícola. Esto nos permite monitorizar la infestación de varroa y seleccionar las colonias para futuros estudios. Todas nuestras colonias cuentan con suelos totalmente ventilados y deslizables. Usamos hojas de papel autoadhesivas en lugar de láminas con parafina, lo que nos permite ahorrar una cantidad considerable de tiempo en el colmenar.

Durante los estudios de eficacia, la frecuencia de los recuentos se incrementa considerablemente: suelen realizarse a diario al inicio del estudio, luego cada tres días y, finalmente, semanalmente.

  • Los métodos complementarios de recuento: azúcar en polvo, dióxido de carbono, lavados con alcohol.

Estas técnicas se emplean a veces como complemento al conteo en las láminas, dependiendo de los objetivos del estudio. El método del azúcar glas se utiliza especialmente para recolectar los ácaros necesarios para nuestro programa de análisis de moléculas.

 

El seguimiento del desarrollo de las colonias

 

  • Evaluación de la cría: superficie, estadío, homogeneidad.

Evaluamos la fortaleza de las colonias mediante el método desarrollado por el instituto de la abeja. Esta técnica permite estimar la superficie que ocupan las abejas en los panales, así como el área de cría abierta, cría cerrada, miel y polen.

  • El pesaje de las colmenas, el seguimiento del consumo y de la producción de miel.

Utilizamos balanzas electrónicas en algunos de nuestros ensayos, principalmente en aquellos relacionados con la alimentación de las abejas. Estas balanzas nos permiten medir, de manera no invasiva, el aumento o la pérdida de peso de la colonia. Sin embargo, se trata de un peso total que dificulta la distinción entre el peso de las abejas, la miel y el polen.

4. El análisis final: convertir las observaciones en resultados fiables

El procesamiento y la consolidación de los datos:

Todos los datos recopilados durante el estudio se verifican y luego se analizan estadísticamente. Los resultados permitirán confirmar o descartar la formulación de un producto en prueba, según los requisitos establecidos por la normativa.

De hecho, los estudios que buscan evaluar la eficacia de un tratamiento contra el ácaro deben seguir las directrices europeas sobre medicamentos veterinarios para abejas. Se han establecido criterios de eficacia:

  • 95 % de eficacia en un tratamiento convencional
  • 90 % para un tratamiento biológico

Sin embargo, también es importante pensar más allá y considerar que algunas soluciones pueden complementar otros medicamentos.

5. Nuestras innovaciones basadas en la ciencia y nuestra experiencia al servicio de la apicultura

La realización de una prueba en un colmenar es un proceso exigente que requiere rigor científico, experiencia en el campo y una planificación logística cuidadosa. Desde la selección meticulosa de las colonias hasta el análisis estadístico final, cada etapa se diseña para asegurar resultados fiables, reproducibles y representativos de las condiciones reales de uso.

En nuestra empresa, este enfoque metodológico nos permite desarrollar y evaluar soluciones para el control del varroa que responden a las necesidades de los apicultores, respetando al mismo tiempo la compleja biología de las colonias de abejas. Los datos obtenidos no son meros números: representan la base científica sobre la cual se sustentan nuestras decisiones de desarrollo, siempre con el objetivo de garantizar la sostenibilidad y el rendimiento en beneficio de la salud de las abejas.

Pronto podrás ver la serie de videos sobre el proceso de creación de un medicamento para abejas en nuestro canal de YouTube.

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