por Gérald Therville Este artículo ha sido redactado conjuntamente con el Dr. Gérald Therville, veterinario especializado en apicultura en Maine-et-Loire y diplomado en estudios especializados en apicultura.
Partiendo de un estudio de seguimiento de la infestación de elevadas cargas parasitarias realizado durante el verano de 2023, describimos las estrategias de control implementadas durante este ensayo y su aplicación práctica en una explotación apícola profesional con colonias productivas sin interrupción de la puesta durante la temporada.
Como se recordaba en un artículo anterior (Colonias robustas e infestación por Varroa : el coste oculto de una elevada productividad), las condiciones que favorecen un rápido desarrollo de la cría también generan un entorno ideal para la proliferación de Varroa destructor. Surge así una paradoja: una colonia con abundante cría y elevada productividad presentará igualmente mayores niveles de infestación al final de la temporada, con todas las consecuencias que ello implica para su manejo sanitario.
Más allá de un determinado umbral, Varroa afecta a la salud y al rendimiento de la colonia en cualquier momento de la campaña apícola. Antes del colapso total de la colonia, pueden aparecer signos de alerta como disminución de la producción, debilitamiento de la población, alteraciones de la cría y, por supuesto, los resultados de los recuentos.
Durante el verano, la colonia inicia la preparación para la invernada mediante la producción de las abejas de invierno. El impacto del parásito sobre estas abejas compromete irreversiblemente tanto su supervivencia como la de la colonia.

Durante el verano de 2023, realizamos el seguimiento de 36 colonias pertenecientes a dos apicultores diferentes, con historiales productivos distintos. Se llevaron a cabo visitas periódicas y recuentos semanales de la caída natural de
Estableciendo un umbral crítico medio de diez varroas por día en esa fecha, identificamos las colonias con mayor riesgo y que requerían un tratamiento urgente, principalmente las pertenecientes al lote de producción sin ninguna interrupción de la puesta.
La primera observación fue que el nivel de infestación está estrechamente relacionado con el historial de las colonias, observándose cargas parasitarias significativamente más elevadas en las colmenas de producción que en los enjambres constituidos al final de la temporada. Este resultado pone de manifiesto el interés de trabajar por lotes para adaptar las estrategias de seguimiento e intervención.
En las colonias fuertemente infestadas, y teniendo en cuenta la época del año, optamos en primer lugar por un tratamiento de acción rápida capaz de alcanzar a las varroas presentes en la cría operculada: el ácido fórmico. Siete días más tarde se colocaron tiras acaricidas a base de amitraz para garantizar un efecto residual prolongado (diez semanas de tratamiento).
En las colonias menos infestadas, se aplicó directamente un tratamiento con tiras de amitraz, al considerarse que la infestación podía controlarse mediante un medicamento de liberación prolongada.
Lote | N.° de colmena | Caídas registradas durante los preconteos : | Caídas registradas durante el tratamiento |
LOTE 3 | 23 | 42 | 137 |
24 | 60 | 974 | |
25 | 55 | 327 | |
26 | 802 | 4847 | |
27 | 98 | 167 | |
28 | 126 | 613 | |
29 | 22 | 1859 | |
LOTE 4 | 30 | 169 | 688 |
31 | 789 | 3579 | |
32 | 159 | 831 | |
33 | 722 | 2905 | |
34 | 805 | 4269 | |
35 | 1136 | 3946 | |
36 | 573 | 2130 |
Tabla 1
Recuentos realizados en dos lotes, acumulando las caídas registradas durante los 15 días previos al tratamiento y durante el tratamiento.
Relación entre los datos predictivos y las caídas observadas durante el tratamiento.
En la primavera siguiente se registraron dos pérdidas: una colonia zanganera en el lote 3 y una colonia muerta en el lote 4. El resto del colmenar inició la temporada con normalidad, con recuentos dentro de los valores esperados.

Estos gráficos, obtenidos a partir de un ensayo comparativo, ilustran la cinética de caída de los ácaros varroa bajo un tratamiento de acción rápida frente a un tratamiento de liberación prolongada. Se observa una respuesta inicial rápida con el ácido fórmico, en contraste con el efecto más progresivo de las tiras acaricidas a base de amitraz durante los primeros quince días. Estas diferencias se explican por los mecanismos de acción específicos de cada molécula.
Aunque no se observó ninguna pérdida inmediata de reinas tras la aplicación del ácido fórmico, este riesgo había sido anticipado. Los apicultores realizaron un seguimiento específico para detectar cualquier cambio de reina espontáneo por parte de la colonia, así como para llevar a cabo el reemplazo artificial en caso necesario. La mayoría de las reinas tenían un año de edad. No se notificó ningún otro efecto secundario.
El objetivo es iniciar el manejo estival con una carga parasitaria aceptable, limitando al mismo tiempo el impacto del parásito sobre la producción de las abejas de invierno. Debe priorizarse una gestión preventiva durante la temporada, aunque su aplicación siga siendo difícil en sistemas de producción continua. Sin entrar en detalle sobre el impacto viral, es importante destacar que una reducción rápida de la presión parasitaria también contribuye a limitar la dinámica de las cargas virales asociadas a
El apicultor desarrolla la apicultura como actividad complementaria. Invernó 88 colonias en 2025, de las cuales aproximadamente dos tercios habían estado en producción la temporada anterior y un tercio estaba destinado a la renovación del colmenar. Realiza un seguimiento técnico desde hace varios años y practica regularmente la trashumancia con apiarios de unas veinte colonias (colza, acacia, tilo, castaño, girasol y, ocasionalmente, trigo sarraceno), alcanzando una producción de 2 toneladas de miel en 2025.
Su estrategia de control de Varroa ha evolucionado: tras registrar pérdidas importantes bajo un manejo biológico simplificado, adoptó un enfoque convencional basado en el uso de tiras acaricidas durante el verano y la aplicación de ácido oxálico por goteo en invierno.
Particularidades de la explotación:
El apicultor desea evitar métodos laboriosos basados en técnicas biotécnicas. Por ello, se descartan tanto el enjaulado de reinas como la retirada de cría. Para la renovación del colmenar, mantiene la compra de reinas fecundadas en puesta, sin recurrir a celdas reales próximas a la emergencia.
N° colmena o nuc | Tratamiento con tiras acaricidas a base de flumetrina 26 y 29 de agosto de 2024 | 1.er recuento 10 días después del tratamiento 10/11/2024 | 2.º recuento 15 días después del primer tratamiento 25/11/2024 |
Nuc 24 | Sí | 0 | 0 |
Colmena V12 | Sí | 0 | 0 |
Colmena 59 | Sí | 4 | 6 |
Nuc 11 | Sí | 0 | 15 |
Colmena 48 | Sí | 27 | 17 |
Colmena casa marrón | Sí | 0 | 3 |
Colmena V casa azul | Sí | 3 | 0 |
Colmena casa amarilla | Sí | 2 | 6 |
Ruche V11 | Sí | 0 | 1 |
Tabla 2
Medición de las infestaciones residuales iniciada 10 días después de la finalización del tratamiento y durante un periodo de 15 días en el invierno de 2024. Algunas colonias superan el umbral de 0,5 varroas por día, valor considerado deseable en esta época del año. Estas observaciones motivaron una reevaluación de la estrategia global de manejo.
Lote seleccionado en la clasificación de primavera: las colonias asintomáticas, pero que presentan cargas parasitarias más elevadas (según los recuentos realizados en invierno y primavera), pueden asegurar una primera cosecha y, posteriormente, son objeto de una intervención inmediata: tratamiento con ácido fórmico y sustitución sistemática de la reina, con o sin división de la colonia.
Nota: el apicultor alimentó las colonias de forma rápida y abundante tras la retirada de las alzas melarias, complementando la alimentación con suplementos proteicos en agosto de 2025.

Sobre los recuentos: además de los recuentos realizados en primavera, una estimación a finales de junio o principios de julio permitiría afinar la evaluación del riesgo antes de los tratamientos estivales. El trabajo por lotes facilita la obtención de una muestra representativa en función del historial de las colonias. Para las colonias destinadas a una mielada tardía, un recuento previo es indispensable para seleccionar las menos infestadas, idealmente dentro de los lotes ya manejados durante la temporada.
El apicultor transmitió los resultados obtenidos al finalizar el tratamiento invernal. El conjunto de las colonias fue evaluado siguiendo la metodología presentada en la tabla 3. El ácido fórmico se aplicó conforme a las recomendaciones del laboratorio en un ensayo reciente: se colocó una primera tira, seguida de una segunda cinco días más tarde. Los medicamentos a base de amitraz y ácido oxálico se utilizaron de acuerdo con sus respectivas autorizaciones de comercialización.
Quince colonias con reinas envejecidas (reinas marcadas en rojo en el verano de 2025) cambiaron la reina tras la aplicación del ácido fórmico. Dado que su sustitución ya estaba prevista, el apicultor había sido informado previamente de este riesgo conocido. Se realizó una notificación en farmacovigilancia.
N° de colmena | Tratamiento ácido fórmico | Tratamiento amitraz | Tratamiento ácido oxálico | Recuentos J+9 11/01/2026 | Recuentos J+16 18/01/2026 | Recuentos J+36 07/02/2026 |
V5 | 30/07/2025 al 02/08/2025 | 09/08/2025 | 02/01/2026 | 20 | 2 | 0 |
C62 | 48 | 2 | 2 | |||
V10 | 6 | 0 | 0 | |||
61 | 28 | 10 | 1 | |||
23 | 9 | 0 | 1 | |||
63 | 47 | 6 | 0 | |||
40 | 05/08/2025 | 9 | 2 | 0 | ||
38 | 35 | 2 | 0 | |||
V12 | 0 | 0 | 0 | |||
6 | 130 | 14 | 7 | |||
3 | Sin tratamiento | 26 | 2 | 0 |
Tabla 3
Seguimiento de las caídas de varroa después del tratamiento invernal y durante la primavera. Obsérvese la colmena 6, situada en la parte inferior de la tabla: presentaba 0,5 varroas por día el 7 de febrero y mostró niveles de caída relativamente elevados tras el tratamiento invernal.
De las 88 colonias invernadas, diez presentaron más de cincuenta varroas tras la aplicación del medicamento a base de ácido oxálico (es decir, el 11 %). Estas colonias fueron identificadas e incluidas entre los primeros lotes que debían tratarse después de la floración de la colza, junto con un cambio de reina. En el recuento realizado el 7 de febrero, dos de ellas superaban el umbral de 0,5 varroas por día (tablas 3 y 4); las demás se encontraban dentro de los valores esperados.
N° colmena | Tratamiento realizado en temporada | Tratamiento amitraz | amitrazTratamiento ácido oxálico | Recuentos J+9 11/01/2026 | Recuentos J+16 18/01/2026 | Recuentos J+36 07/02/2026 |
50 | Ácido oxálico | 02/08/2025 | 02/01/2026 | 198 | 220 | 14 |
Tabla 4 :
La colmena 50 presentó una elevada caída de varroas tras el tratamiento invernal, manteniendo todavía un nivel importante en febrero. La colonia seguía viva y mostraba un buen desarrollo durante la visita de marzo, pero fue identificada como una colonia de riesgo.
Balance en la primavera de 2026
Durante la visita realizada en marzo, se constató la muerte de tres colonias: una colmena con una reina defectuosa, ya identificada en otoño, y dos colonias con un desarrollo ralentizado, sin signos clínicos de enfermedad, a pesar de contar con reinas de un año de edad (estas colonias serán sustituidas). Otras diez colonias pertenecientes al mismo lote, con reinas de dos años, mostraban igualmente un desarrollo más lento, sin signos de enfermedad y concentradas en un mismo apiario.
El protocolo propuesto responde a las necesidades específicas del apicultor con un objetivo claro: independientemente del historial de las colonias, afrontar los tratamientos estivales de larga duración con una presión parasitaria lo más baja posible.
Este enfoque se basa en un razonamiento multifactorial que integra el manejo de Varroa, la alimentación (jarabe y suplementos proteicos), la genética y el control del avispón oriental de patas amarillas (Vespa velutina), todos ellos factores que actúan conjuntamente para reducir las fuentes de estrés de las colonias.
Actualmente, la estrategia de seguimiento se basa en recuentos realizados durante el invierno y la primavera. La incorporación de recuentos en momentos clave de la temporada —especialmente antes de los tratamientos, a finales de junio o principios de julio— permitiría afinar la evaluación del riesgo y orientar mejor las decisiones terapéuticas. Se trata de una medida concreta y fácilmente aplicable, sin alterar significativamente la organización existente.
Las limitaciones organizativas de la explotación, en particular la ausencia de técnicas biotécnicas durante la temporada, constituyen un marco que debe respetarse. En este contexto, la creación de un apiario dedicado a la producción de zánganos, junto con la extracción de cría en las colonias de producción, abriría perspectivas interesantes: un mejor control de la presión parasitaria, la posibilidad de utilizar celdas reales y un mayor control genético mediante la fecundación en el propio emplazamiento. Sería necesario definir entonces un acompañamiento farmacológico adaptado.
Es precisamente en este tipo de planteamientos donde el papel del veterinario apícola adquiere todo su sentido: proponer ajustes realistas, adaptados a las limitaciones del terreno, para optimizar de manera sostenible el rendimiento sanitario y zootécnico de la explotación.
por Caroline Lantuejoul
por Véto-pharma