Apicultura 2.0Frenando el robo de colmenas

Robos de colmena: de qué deben preocuparse (aún) los apicultores

Los robos de colmenas se multiplican. Colmenas, a veces incluso colmenares enteros, desaparecen por todo el mundo. Un fenómeno marginal que lleva ya varios años desarrollándose y que tiene relación con la escasez de abejas. Un aumento de consecuencias dramáticas para los apicultores afectados, que sufren daños tanto financieros como psicológicos. Con miedo o cansados de ver su trabajo reducido a nada, los apicultores recurren a las nuevas tecnologías para proteger sus colmenas.

Mecanismos bien rodados
Observamos un aumento del robo de colmenas que se corresponde con una tendencia a la desaparición de las abejas. Las colonias sufren ataques sanitarios: infestación por varroa, ataques de avispas asiáticas, cambios climáticos que trastornan los hábitos de las obreras… Resultado: cada vez es más difícil mantener vivas las colmenas y los enjambres. Una colonia de abejas es cada vez más cara, lo que provoca el desarrollo de un mercado paralelo de enjambres y reinas sanos.

Al principio de la temporada, se da el típico caso de robo de enjambres. Pero a lo largo de toda la temporada apícola, los apicultores también pueden sufrir el robo de su producción. El robo de las placas y las alzas para recolectar la miel se generalizan.

Un círculo vicioso
«Por desgracia, el ladrón suele ser un apicultor que ha sufrido pérdidas y que quiere reconstituir sus colonias sin tener que volver a invertir dinero ni tiempo», se lamenta Maxime Mularz, que desarrolla una solución de geolocalización para contrarrestar este nuevo tipo de delito. «Esto crea un círculo vicioso. La práctica de la apicultura se vuelve cada vez más compleja con condiciones climáticas y sanitarias cada vez más difíciles. La mortalidad de las abejas forma parte de las causas del robo. Pero, además, estos robos perturban el trabajo de los apicultores, que sufren una presión adicional».

Consecuencias dramáticas
El impacto económico para los apicultores afectados resulta desastroso. El robo de una colonia hace que se pierdan los ingresos apícolas de dos temporadas, que es el que se considera el tiempo necesario para restablecer una colonia fuerte y productiva. Además de lo que se deja de ganar, la pérdida de una colmena causa además un auténtico sufrimiento psicológico. Es difícil ver reducidos a nada meses de trabajo y cuidados prodigados a sus animales.

¿Qué hacer?
El apicultor pone una denuncia, que a veces da lugar a un proceso por robo de colmena. Pero las investigaciones son complejas. Las abejas no tienen marca de identificación, así que es difícil demostrar el robo. En este caso, más vale prevenir que curar. Los apicultores pueden protegerse con la ayuda de un rastreador GPS que avisa al propietario de la colmena en caso de que ésta se mueva o se desplace y le ayuda a seguir el rastro de la colmena robada.

B-Swarm: seguir el rastro de la colmena
En Véto-pharma, hemos buscado un medio sencillo, práctico y sobre todo económico para ayudar a los apicultores a proteger sus colmenas del robo. B-Swarm es un minisensor GPS muy discreto que comunica su posición cada doce horas y activa una alerta en el momento en que empieza a desplazarse. El detector de movimiento informa al propietario de la colmena por sms o e-mail. La interfaz B-Swarm permite visualizar en un mapa y en tiempo real la localización de la colmena.

Resultados probados
La temporada pasada, B-Swarm ya demostró su eficacia. Un apicultor de Aube pudo encontrar sus colmenas robadas gracias al recorrido GPS indicado por la aplicación y a la colaboración de las autoridades. Los datos medidos por el sensor han logrado que este apicultor obtenga su reparación ante la justicia. Ha sido indemnizado y ahora dice que se siente aliviado y tranquilo. Maxime Mularz confirma: «al desarrollar la aplicación, añadimos algunas funciones que permiten a las autoridades utilizar los datos suministrados por B-Swarm. En la interfaz pueden verse en tiempo real las coordenadas GPS y ahora, además de la cartografía clásica, ofrecemos una vista de satélite que resulta muy útil a las autoridades competentes. »

En la práctica
Los ladrones suelen ser apicultores expertos que identifican fácilmente las colmenas más valiosas. Por tanto, le recomendamos equipar primero las colmenas fuertes y las que se encuentran al borde del colmenar (es decir, las más accesibles). El rastreador GPS debe esconderse en la colmena. «No recomendamos un lugar específico para dejar lugar a dudas».

Para obtener más información sobre B-swarm vaya a https://www.veto-pharma.es/conecte-sus-colmenas/138-b-swarm.html

Antes de comprarlo, asegúrese de comprobar bien en esta web la cobertura de red del lugar donde va a instalarlo: https://coverage.hostabee.com

¡B-swarm ya está disponible en muchos países europeos!